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Debo recibir un tratamiento de quimioterapia, ¿Qué debo saber?


Boletín No. 94 Septiembre / 2019

La quimioterapia consiste en la administración de diversos medicamentos para el tratamiento de distintas afecciones, principalmente el cáncer. Ejerce su acción actuando sobre las células cancerígenas, derivadas de células sanas y que comparten con éstas procesos metabólicos y funcionales, por lo que cualquier fármaco que actué sobre células malignas también lo hará en mayor o menor grado sobre todas las demás células del organismo. De ahí que los tratamientos de quimioterapia se asocien a una serie de efectos más o menos graves sobre el resto del organismo, conocidos como efectos adversos o secundarios. Las células más afectadas por el efecto tóxico de la quimioterapia son aquellas que comparten características con las células tumorales, especialmente la multiplicación celular a gran velocidad, como son las de los folículos pilosos, de la médula ósea, el tubo digestivo y el sistema reproductor.
Es importante señalar que no todas las personas experimentan todos los efectos secundarios, ni en el mismo grado, incluso en un porcentaje importante de pacientes éstos son leves o incluso inexistentes. Los efectos secundarios más comunes son los que aparecen de manera inmediata o precoz:
  • Cansancio: El cansancio asociado al cáncer o astenia se define como la sensación de agotamiento físico, emocional y mental persistente, pudiendo estar producido por la propia enfermedad o por sus tratamientos. Este debe tratarse con ejercicio, control nutricional adecuado y medidas psicosociales. Para mantener un buen estado de energía, generalmente recomiendo: realizar una lista de actividades que se desea realizar, ser realista sobre las limitaciones, mantener una rutina, relajación y llevar una dieta equilibrada.
  • Náuseas y vómitos: A pesar del uso generalizado de pautas de tratamiento altamente eficaces en la prevención de las náuseas y vómitos inducidos por quimioterapia, este efecto adverso continúa presentándose en un porcentaje importante de pacientes (alrededor del 50%), dependiendo del régimen de quimioterapia utilizado y de las características del paciente. Si tiene nauseas o incluso vómito comuníqueselo a su hemato oncólogo, que puede recomendarle otra medicación para reducir las náuseas y los vómitos y ayudar a prevenir la aparición en los próximos ciclos. Para evitar estos síntomas es recomendable relajarse antes del tratamiento de quimioterapia, no administrarse la quimioterapia en ayunas y no consumir bebidas alcohólicas.
  • Diarrea: La diarrea producida por los agentes antidiana, especialmente inhibidores de la tirosin-kinasa (Cetuximab,Lapatinib, Gefitinib, y Erlotinib) es consecuencia del daño producido a nivel de la mucosa del intestino delgado y del colon, produciendo un exceso de fluidos secretados en la luz intestinal. Lo aconsejable: evitar alimentos con lactosa, cafeína, alimentos grasos; ingerir abundantes líquidos, y dieta astringente.
  • Fotosensibilización: Algunos fármacos de quimioterapia producen reacciones de fototoxicidad y fotoalergia, es decir, reacciones de hipersensibilidad que surgen con la exposición solar. Se recomienda a los pacientes no exponerse a las radiaciones solares en las horas de máxima incidencia (mediodía) y emplear de forma generalizada la foto protección solar con filtros físicos (protectores pantalla) conteniendo óxido de titanio o zinc, talco o caolín.
  • Disfunción sexual: La disfunción gonadal y la alteración de la actividad sexual también pueden presentarse. Las causas más comunes de disfunción sexual tienen frecuentemente origen físico y psicológico. Los problemas que aparecen más frecuentemente son la pérdida del deseo sexual en hombres y mujeres. En los hombres pueden aparecer problemas para alcanzar y mantener una erección, incapacidad para eyacular o, eyaculación retrógrada o imposibilidad de alcanzar un orgasmo; en las mujeres aparece frecuentemente dolor durante el coito, cambios en la sensibilidad genital por dolor, falta de sensibilidad, capacidad disminuida para llegar al orgasmo. Se trata de un problema infravalorado por los oncólogos, siendo su origen multifactorial: alteraciones hormonales inducidas por los tratamientos, trastornos psicológicos (reacciones de ansiedad y depresión adaptativas a la enfermedad y su tratamiento, pérdida de autoestima), trastornos funcionales relacionados con el deterioro físico. La recomendación es consultarlo al especialista y si es necesario la remisión al especialista.
  • Trastornos del sueño: Hasta un 45% de los pacientes con cáncer padecen trastornos del sueño. El insomnio es el trastorno más común en los pacientes con cáncer y suele ser secundario a factores físicos y psicológicos relacionados con el cáncer y sus tratamientos. Para evaluar las alteraciones del sueño es preciso analizar los factores predisponentes, los patrones de sueño, el estado emocional del paciente, el grado de ejercicio y actividad diaria, la dieta, los síntomas acompañantes, los medicamentos concomitantes
MÓNICA REBOLLEDO RAMOS
Medico Universidad de Cartagena
Medico de Apoyo Oncología
Centro Radio Oncológico del Caribe

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