Testimonio de Vida

"La Fundación es lo mejor que me ha sucedido, el año pasado tuve el privilegio de asistir como invitado a un congreso para pacientes, donde pude actualizar mis conocimientos, sobre lo más novedoso con respecto a la enfermedad que padecí. ”

El inicio… Hace 16 años empecé a sentir un dolor en la pierna derecha al terminar de hacer mis ejercicios de trote, eran unos dolores leves por lo que empecé a usar algunos analgésicos. Mi hijo mayor era estudiante de medicina de último semestre y me llevó a hacer una evaluación radiológica, esta mostró que tenía el fémur bastante desgastado en la parte superior. Me recomendaron estudios más profundos, entre estos un TAC que mostro 32 tumores en mi cuerpo, lo cual era síntoma inequívoco de que algo extraño estaba sucediendo. Posteriormente el Dr. Fabián Barón, quien hace 17 años era mi oncólogo, me ordenó un aspirado de medula ósea; allí se me confirmó que tenía mieloma múltiple, un tipo de cáncer que afecta la médula ósea. Inicie tratamiento con quimioterapia, la cual me alivió en parte, sin embargo, como la enfermedad estaba bastante avanzada, en estadio 4, la quimioterapia fue bastante prolongada.

Lo más difícil…Durante este proceso, tenía que caminar con caminador, mi familia, en especial mi esposa, notaba que me cansaba al caminar, entonces me volvieron a llevar al médico. En ese momento también sufría de una afección renal fuerte y el mieloma había generado más daño, a esa altura ya estaban fracturadas las vértebras L5 y L3, por lo que se me indicó una intervención quirúrgica para intentar reparar el hueso. No obstante, cuando iba a cirugía, escuché que el doctor dijo “es un sarcoma”, yo tenía idea de que esto era un tumor sumamente maligno y a raíz de esto, se creía que no volvería a caminar. Así se lo dijo a mi esposa…si me salvaba quedaría en silla de ruedas. Pero tuve una gran fe y un deseo inmenso de vivir, que me proporcionaron lo que hoy es mi mayor testimonio. Yo solo podía mover los dedos de la pierna derecha, porque ya el cáncer había fracturado buena parte de mi cuerpo, lo que había limitado mi movimiento. Prácticamente estaba como un paciente terminal al que le tenían que hacer todo, eso fue realmente difícil.

El aprendizaje… Las atenciones recibidas por parte de mis médicos, mi esposa y mis familiares. Y mi fe en Dios, porque él nos proporciona la convicción, la confianza, incluso la posibilidad de negociar cuando le pedimos una segunda oportunidad.

Mi experiencia con la Fundación… La Fundación es lo mejor que me ha sucedido, el año pasado tuve el privilegio de asistir como invitado a un congreso para pacientes, donde pude actualizar mis conocimientos, sobre lo más novedoso con respecto a la enfermedad que padecí. Funcolombiana se preocupa no solo por los pacientes, sino también porque las autoridades se vinculen al proceso. Tuvimos la oportunidad de compartir con el ministro de Salud Alejandro Gaviria, quien también para la época era paciente de cáncer. También apoye a la Fundación para que pudiera tener presencia en mi ciudad Cartagena, de la mano del Centro Radio Oncológico del Caribe, el cual le abrió las puertas para que pudiera brindar apoyo en sus instalaciones, a los pacientes hemato oncológicos.

Su mensaje para otros…Mi llamado es a no rendirse, he aprendido que no hay cosa que le pidamos a nuestro padre celestial con fe, que él no nos mande respuesta. Naturalmente Dios es la inteligencia suprema, y él sabe que solamente los mejores guerreros van a la guerra y regresan, nos escoge para que en algún momento de la vida reflexionemos, podamos inspirar y ayudar al otro a luchar por la vida.
Hoy seguimos trabajando junto a mi esposa a sabiendas que no somos finitos y que en algún momento nos tendremos que ir, pero nosotros no agotamos los recursos sin haberlo intentado. Hemos aprendido que tenemos una razón para vivir en el servicio a los demás;así mismo, gran parte de nuestra sanación fue posible por la actitud frente a la vida, pues hemos mantenido una actitud positiva, enérgica y activa.


Lascario Marrugo -66 años de edad