Alberto Acuña Rodríguez y Adriana Ippolito Benavides, papás de Juan Andrés Acuña. 4 años
8 noviembre, 2021

...La labor que realizan es excelente. El apoyo por parte de los psicólogos, las llamadas para preguntar cómo estamos, las charlas y las conversaciones...


EL INICIO… : Todo empezó cuando me encontraba jugando un partido de futbol y me desmaye. Le conté lo sucedido a un familiar que vive en Estados Unidos, quien habló con un médico para que me realizara unos exámenes de chequeo. Los resultados estaban alterados y la recomendación del médico fue acudir al servicio de urgencias. Yo sí había empezado a notar que las cosas que hacía normalmente me generaban mucho cansancio, pero nunca pensé que el 31 de octubre del 2018 me diagnosticarían una leucemia linfoblástica aguda. Inmediatamente me hospitalizaron y el médico me dijo que estaba muy mal, y que yo no aguantaría dos meses.
LO MÁS DIFICIL… Sin duda lo más difícil fueron las quimioterapias, las radioterapias y la recuperación después del trasplante de médula ósea. Fueron 4 meses muy duros, en los que no podía caminar, dependía de alguien, no podía salir y me sentía sin fuerzas. Me recupere de forma significativa hace más o menos 4 meses y gracias a Dios ya puedo caminar y hacer las cosas por mi cuenta.
EL APRENDIZAJE… El más importante fue aprender a depender de Dios, estar más cerca de él y con esto valorar a todo el mundo, a todas las personas, a los profesionales de salud, y a los animales. Aprendí a valorar todo, absolutamente todo lo que Dios me da día a día, a mi familia, los alimentos, y mi hogar; todo lo que me rodea ahora tiene un valor especial en mi vida.
LO MÁS VALIOSO… Dios puso en mi camino personas muy buenas, es así como la atención por parte de los médicos de Pereira y Cali fue maravillosa; rescato su calidad humana y su actitud de servicio. Fueron muchas personas las que estuvieron pendientes de mí, por eso yo vivo agradecido con Dios porque tocó el corazón de todas las personas que me apoyaron y me acompañaron en el proceso. Mi familia y mis amigos también estaban muy pendientes de mi salud, me llamaban, me escuchaban y me daban fuerzas para continuar.
MI EXPERIENCIA CON LA FUNDACION… La labor que realizan es excelente. El apoyo por parte de los psicólogos, las llamadas para preguntar cómo estamos, las charlas y las conversaciones que realizan con los pacientes, son espacios que nos permiten conocer otros testimonios y aprender de ellos. Todas estas actividades le aportaron de manera positiva a mi proceso de salud. A pesar de la distancia los siento muy cercanos, ¡Gracias por existir!

Aférrense a Dios, él dispone en nuestro camino a los médicos y a otros profesionales de la salud para ayudarnos a superar la enfermedad. No es fácil, a veces nos aburrimos y nos da mal genio, pero vivamos con gratitud cada día y cada momento, porque así será más llevadero el camino hacia la recuperación.

- Luis Fernando Díaz - 54 años

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